UN GATO EN PARÍS

Capítulo 12: ¡Mundo, allá vamos!

         

          Al llegar a Palacio ve a lo lejos a su amigo, que iba acompañado. Se encontraba dando un paseo por los jardines. Misie se las ingenió para entrar en Palacio y hablar con Curro. 

-         Quillo, ¡que alegría me da verte! Ya pensaba que no ibas a salir de ésta –dijo Curro.

-         Yo también lo pensé en alguna ocasión – contestó Misie.

-         Te voy a presentar a Rosita, que ha sido de una gran ayuda; en este momento estábamos pensando en la forma de sacarte del lío en el que te encontrabas.

-         Hola, Rosita – saludó Misie.

-         Hola, Misie, me alegro de que todo haya salido bien – dijo Rosita. 

          Ambos amigos se quedaron un rato charlando sobre los acontecimientos que habían pasado y comentaron la suerte que habían tenido al salir todo bien. Después se despidieron de Rosita, dándole las gracias por toda su ayuda. 

          Los dos amigos salieron de Palacio y fueron caminando, muy relajados, después de los días tan movidos que habían vivido. 

-         Este tiempo que llevo en París ha sido muy emocionante y me ha hecho pensar lo aburrida y monótona que era mi vida en Chiclana. Estoy dándole vueltas y llego a la conclusión de que viajar y conocer otros lugares es divertido ya que aprendes culturas y formas de vivir diferentes que te hacen crecer, en una palabra, viajar es vivir a tope – relató Curro.

-         La verdad es que nunca me había parado a pensar así, siempre he vivido en París y como has podido comprobar, es una ciudad muy grande e interesante – replicó Misie. 

          En ese momento los dos se quedaron un rato en silencio: 

-         ¿Estás pensando lo mismo que yo? –preguntó Misie.

-         No sé, lanza la pregunta y así lo sabrás – dijo Curro.

-         ¿Por qué no viajamos a otros países? Creo que con tu valentía y mi sabiduría hacemos un buen equipo. ¿No te parece?- Propuso Misie.

-         Amigo, ahí si que has acertado, seguro que va a ser genial. -Contestó Curro. 

          Los dos amigos siguieron caminando y hablando muy ilusionados sobre su futuro.

          Su primer destino, sin lugar a dudas, sería Chiclana, Curro quería enseñarle su pueblo y desde allí partirían donde el destino los llevara.

          Un día, paseando por Chiclana, se pararon frente a un kiosco de revistas y en un periódico francés vieron una noticia que los llenó de felicidad: la famosa banda GATOS había sido detenida al ocasionar varios conflictos en las zonas más bonitas y turísticas de París. Los dos amigos se miraron con caras de satisfacción.

          Cuando pasaron varios días decidieron ir de nuevo por su antigua lonja a saludar a Pedro. 

-         ¡Hola Curro!, ¿dónde te habías metido pilluelo? – saludó Pedro. 

          Curro se acercó a Pedro y le hizo unos arrumacos. 

-         Si tú supieras, no te lo puedes ni imaginar – pensaba Curro.

-         Además, parece que has encontrado compañía – siguió hablando Pedro. 

          Entre tanto, entraron varios camiones para cargar el pescado que sería distribuido al resto de Europa.

          Apareció un camión bastante llamativo, ya que llevaba dibujado un gran atún que pillaba casi todo el remolque frigorífico. 

-         ¿Qué te parece si nos vamos de aventura?- preguntó Curro.

-         Por mí que no sea, al ataque. –Contestó Misie. 

          Estos peculiares amigos decidieron tomar ese camión que el destino les ofrecía y así empezar a saborear el sentimiento de ilusión, entusiasmo y misterio que trae un nuevo y emocionante viaje.

          Y saltando al camión ambos gritaron:

      -  ¡¡¡¡ Mundo, allá vamos ¡¡¡¡